El Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad es uno de los eventos más emblemáticos y esperados en España. Detrás de la emoción y la tradición, existe una compleja y cuidada mecánica que garantiza la transparencia y aleatoriedad del sorteo.
Dos de los elementos más icónicos y esenciales son los bombos y las bolas, piezas que no solo cumplen una función técnica, sino que también forman parte del imaginario colectivo.
A continuación, te explicamos cómo se eligen y fabrican estos elementos, con detalles técnicos y algunas curiosidades.
Los bombos: colosos de precisión y tradición
En el sorteo se utilizan dos bombos principales: uno grande para los números y otro más pequeño para los premios. Ambos fueron fabricados en 2006 por la empresa Fluidmecánica Sur, especializada en maquinaria hidráulica y eléctrica para el sector naval, en Chiclana de la Frontera (Cádiz).
Esta renovación sustituyó a los bombos anteriores, que databan de principios del siglo XX, adaptándose a la creciente complejidad y volumen del sorteo.
Ambos bombos están montados sobre una estructura de acero forrada con chapa de latón pulida, lo que les da ese característico brillo dorado y elegante que los hace inconfundibles.
Además, cuentan con un sistema identificador de bolas que permite la lectura informática instantánea de los números, agilizando el proceso de registro de los premios durante el sorteo.
Bombo grande del sorteo de Navidad
El bombo grande, que contiene las bolas con los números, está construido con una aleación de latón y bronce, materiales que combinan resistencia y durabilidad.
Sus dimensiones son impresionantes: mide 2,64 metros de altura, 2,11 metros de anchura y su esfera tiene un diámetro de 1,58 metros. Pesa aproximadamente 850 kilogramos y tiene capacidad para alojar las 100.000 bolas correspondientes a los números participantes en el sorteo.
Bombo pequeño utilizado en la Lotería de Navidad
Por su parte, el bombo pequeño, que contiene las bolas con los premios del Sorteo de Navidad, está fabricado con los mismos materiales.
Mide 1,60 metros de altura, 1,28 metros de anchura y su esfera tiene un diámetro de 0,74 metros. Pesa alrededor de 450 kilogramos y contiene las 1.807 bolas correspondientes a los premios que se reparten durante el sorteo.
Las bolas: artesanía y precisión en madera de boj
Las bolas son otro elemento fundamental. Todas están fabricadas en madera de boj, un material elegido por su densidad específica, durabilidad y capacidad para mantener un peso uniforme. Cada bola tiene un diámetro exacto de 18 milímetros y pesa 3 gramos.
El proceso de fabricación es artesanal y muy riguroso. Las bolas se crean a partir de esferas más grandes de madera de boj, que luego se cortan y pulen para asegurar que todas tengan el mismo peso y tamaño. Posteriormente, los números y letras se graban con láser, una técnica que garantiza precisión y legibilidad sin alterar el peso de las bolas, lo que es clave para mantener la equidad en el sorteo.
En total, se utilizan 101.807 bolas en cada sorteo: 100.000 para los números y 1.807 para los premios.
Aunque las bolas no se renuevan cada año, antes del verano un equipo de Loterías y Apuestas del Estado revisa todas para detectar desgaste o daños. Por ejemplo, en 2021 se sustituyeron 193 bolas debido a su deterioro
El proceso de mezcla y extracción
Antes del sorteo, las bolas se colocan ordenadamente en estructuras conocidas como “liras” y “paraguas”, que permiten una distribución uniforme dentro de los bombos. Luego, se vierten en un recipiente llamado “tolva” para ser introducidas en los bombos. Esta preparación inicial es fundamental para garantizar un reparto aleatorio.
Durante el sorteo, los bombos giran lentamente (alrededor de 15 vueltas por minuto), y las bolas se mezclan mediante un proceso físico conocido como “cutting and shuffling” (corte y mezcla). Este mecanismo asegura que las bolas se desplacen y mezclen de manera homogénea, evitando que alguna bola quede en una posición fija o privilegiada.
Cuando los bombos giran, un niño del Colegio de San Ildefonso extrae una bola del bombo de números y otro niño extrae simultáneamente una bola del bombo de premios.
Los números y premios se cantan y se colocan en tablas para su comprobación y registro.
Anécdotas y curiosidades
Los bombos y las bolas son tan pesados y voluminosos que su transporte y montaje requieren un equipo especializado.
La empresa Fluidmecánica Sur, encargada de fabricar los bombos, es especialista en maquinaria para el sector naval, lo que garantiza la precisión y resistencia de estas piezas.
Las bolas se inspeccionan minuciosamente para evitar cualquier imperfección que pudiera alterar su peso o tamaño, asegurando la máxima igualdad.
En caso de que dos bolas caigan al mismo tiempo en la copa, se canta la que queda debajo, para mantener la transparencia del sorteo.
Conclusión
La fabricación y elección de los bombos y bolas de la Lotería de Navidad es un proceso meticuloso que combina artesanía, ingeniería y tecnología. Cada detalle, desde el material hasta el peso exacto, está pensado para garantizar la máxima transparencia y equidad en el sorteo.
Estos elementos no solo son parte esencial del mecanismo, sino también símbolos de una tradición que cada año llena de ilusión a millones de personas en España.