La pandemia de la COVID-19 transformó de manera profunda el sector de la lotería en España y en todo el mundo. Los efectos se notaron tanto en la venta de boletos físicos como en el auge de las plataformas digitales, impactando en sorteos emblemáticos como la Lotería de Navidad, La Primitiva o Euromillones.
A continuación, analizamos cómo la crisis sanitaria cambió los hábitos de compra, la recaudación y la experiencia de los jugadores, así como las perspectivas de futuro del sector.
El desplome inicial de la venta física
El confinamiento decretado en marzo de 2020 y las restricciones de movilidad supusieron un golpe sin precedentes para las administraciones de lotería. Durante las primeras semanas de la pandemia, las ventas de juegos del Estado se desplomaron.
Solo en España, se calcula que cada semana se dejaron de vender 120 millones de euros en lotería, sumando un agujero de hasta 720 millones en apenas seis semanas. La suspensión de todos los sorteos durante nueve semanas y el cierre de los puntos de venta físicos provocaron una caída histórica en la recaudación.
A nivel nacional, la bajada fue similar, con una recaudación que pasó de 9.256 millones de euros en 2019 a 7.687 millones en 2020.
El auge de la venta online: el gran cambio de la pandemia
Uno de los efectos más notables de la COVID-19 ha sido el aumento sin precedentes de la venta online de lotería. La costumbre de acudir a la administración para adquirir un décimo se vio alterada por la necesidad de evitar aglomeraciones, lo que llevó a que una parte significativa de la población optara por comprar lotería a través de internet.
Este fenómeno no se limitó a la Lotería de Navidad. Otros sorteos emblemáticos como Euromillones y La Primitiva también vieron cómo sus ventas online crecían, consolidando el canal digital como una opción preferente para muchos usuarios que, antes de la pandemia, apenas lo utilizaban.
El cambio en el comportamiento del jugador
La pandemia no solo aceleró la digitalización de la venta de lotería, sino que también modificó el perfil del jugador. Muchos consumidores que antes desconfiaban de la compra online o simplemente preferían la experiencia presencial, se vieron obligados a adaptarse a la nueva realidad.
Ahora, es habitual que muchos jugadores prefieran jugar a Euromillones desde el móvil o el ordenador, aprovechando la comodidad y seguridad que ofrecen las plataformas oficiales.
Este cambio de comportamiento ha llegado para quedarse. Incluso tras el levantamiento de las restricciones, una parte significativa de los jugadores continúa utilizando el canal online, ya sea por conveniencia o por haber descubierto ventajas como la posibilidad de comprobar el resultado de La Primitiva o la Bonoloto de forma inmediata tras cada sorteo.
Evolución de las cifras: ventas online frente a físicas
El crecimiento de la venta de lotería online durante la pandemia fue tan significativo que, en el caso de la Lotería de Navidad, la facturación digital aumentó un 50% en 2020 respecto al año anterior.
Aunque la venta presencial sigue representando la mayor parte del negocio, la tendencia al alza del canal digital es clara. Según datos de SELAE, la venta a través de la plataforma online oficial ya supone cerca del 3% de las ventas globales, y la previsión es que esta cuota siga creciendo en los próximos años.
En paralelo, la venta física experimentó un descenso notable en 2020, aunque en 2022 y 2023 se ha producido una recuperación, alcanzando incluso récords históricos de facturación en algunos sorteos como la Lotería de Navidad.
Sin embargo, el canal digital ha consolidado su posición y ha captado a un nuevo perfil de jugador, más joven y habituado a la tecnología.
Ventajas de la compra online y nuevos hábitos
Comprar lotería online ofrece ventajas que han conquistado a los jugadores:
Evitar desplazamientos y colas especialmente en fechas señaladas como el Sorteo de Navidad.
Mayor flexibilidad horaria, ya que se puede adquirir un boleto en cualquier momento.
Facilidad para comprobar el resultado desde cualquier dispositivo.
Seguridad en el pago y en la custodia de los boletos, que quedan registrados en la cuenta del usuario.
Posibilidad de participar en peñas o comprar participaciones de forma sencilla.
Estos beneficios han hecho que muchos jugadores que antes compraban exclusivamente en puntos físicos hayan cambiado su comportamiento de compra, optando ahora por el canal digital de manera habitual.
Retos y perspectivas de futuro
El auge de la venta online también ha traído consigo desafíos, como el aumento de intentos de estafas y fraudes online, lo que obliga a los jugadores a extremar la precaución y utilizar solo plataformas oficiales.
Además, las administraciones físicas han tenido que adaptarse, muchas de ellas implementando sus propios sistemas de venta digital para no perder cuota de mercado.
De cara al futuro, todo apunta a que la convivencia entre ambos canales será la tónica dominante. Aunque la venta presencial sigue siendo mayoritaria y está muy arraigada en la cultura española, especialmente en sorteos como la Lotería de Navidad, la venta online seguirá creciendo y atrayendo a nuevos segmentos de público.
