En La Primitiva se extraen 6 números del 1 al 49 que forman la combinación ganadora. Después se saca una séptima bola: ese es el número complementario.
Este número no se elige aparte en tu apuesta; tú solo marcas tus 6 números. El complementario sale del mismo bombo y solo entra en juego a la hora de repartir premios, nunca para el bote principal.
Para qué sirve el número complementario
El complementario está ligado a la segunda categoría de premios.
Sirve para que las apuestas que han acertado 5 de los 6 números principales puedan aspirar a un premio mayor si, además, coinciden con el complementario. Es decir:
6 aciertos → primera categoría (o categoría especial si también se acierta el reintegro).
5 aciertos + complementario → segunda categoría.
5 aciertos “a secas” → tercera categoría.
Gracias al complementario, quien se ha quedado “a un número del pleno” puede subir un escalón y cobrar mucho más que un simple 5.
Diferencia entre complementario y reintegro
Suelen confundirse, pero no tienen nada que ver:
El complementario:
Va del 1 al 49.
Se extrae del mismo bombo que los 6 números principales.
Solo sirve para la segunda categoría (5 + complementario).
El reintegro:
Es un número del 0 al 9.
Se usa para devolver el importe jugado cuando coincide con el de tu boleto.
Además, es clave para la categoría especial (6 aciertos + reintegro).
El complementario nunca te devuelve el dinero por sí mismo ni influye en el bote principal. Su papel es mejorar premios intermedios
Cómo te afecta el complementario cuando juegas
Si juegas a La Primitiva, el complemento práctico es sencillo:
Si en el escrutinio ves que tienes 5 aciertos y además tu combinación coincide con el complementario, te mueves a la segunda categoría, con un premio mucho más alto.
Si tienes 5 aciertos pero no el complementario, te quedas en tercera categoría.
No tienes que hacer nada especial para “jugar” el complementario; está integrado en el sorteo y entra en juego automáticamente cuando revisas el boleto.
En resumen, el complementario de la Primitiva es ese pequeño “comodín” que no da el bote, pero puede marcar la diferencia entre un buen premio… y un premio muy bueno.
Y, como en otros grandes sorteos, recuerda que los premios de más de 40.000 € tributan un 20% de impuestos. La Primitiva puede cambiar tu vida, pero Hacienda también juega. Por eso, combinar la participación con productos como los seguros de lotería de Laguinda permite proteger el premio y recuperar ese 20% si llega el momento de celebrar algo grande.